Internet, Sexo

Se Queja De Los Ruidos Sexuales De Su Vecino Y Recibe Una Inesperada Nota Con Un Regalo: «Gracias Por Tu Discreción»

Después de cuatro días aguantando los ruidos de su vecino, Victoria se animó a pedirle que midiera su volumen para que le dejara dormir. Y, aunque fue muy correcta con la nota que le dejó debajo de la puerta, lo que no esperaba es que el hombre le respondiera con aún más educación.

Esta mujer compartió este fin de semana en TikTok la respuesta de su vecino a su mensaje sobre el escándalo que formaba por lo que parecían ser ruidos sexuales.

«Mis vecinos han estado haciendo el amor a todo volumen durante los últimos cuatro días. No quería ser este tipo de vecino, pero metí esta nota por debajo de su puerta», explicó Victoria.

En el mensaje se leía: «Te agradecería mucho que separaras la cama de Yian de la pared. Se está convirtiendo en algo cotidiano y me resulta muy difícil dormir con ese ruido. Gracias, un beso de tu vecina». Tras una cara sonriente y un corazón, la tiktoker aclaró: «Ruido igual a gemidos, golpes y choques de la cama contra la pared. Gracias».

Cualquiera podría entender el significado y no se veía maldad en la nota, pero quejarse del ruido, por muy necesario que sea, puede desembocar en una discusión vecinal. Pero no fue para nada así, más bien sucedió lo contrario, pues la respuesta del causando del ruido llevaba incluso un regalo: «Te pido disculpas por las molestias, me esforzaré en gestionar mi volumen».

«Gracias por tu discreción», añadió y escribió una especie de destinatario y remitente: «Para: vecina dormida; de: vecino ruidoso». Junto al mensaje, había una tarjeta de Starbucks que parecía valorada en 50 dólares, tal y como apuntaba el hombre en la nota. Aun así, es posible que lo que Victoria quiera comprar no sea café -que sirve para no dormir-, sino más bien tapones para los oídos.

Estándar
Cine Y Televisión, Religión

La Última Cena, Como Habría Sido Hoy: Canal Historia Reinventa El Último Menú De Jesús

Lo que Jesús y los apóstoles tomaron en aquella última cena está bien descrito en la Biblia. Fue un banquete que se convirtió en un icono no sólo religioso, representado por los más grandes artistas, si no popular y metafórico.

Ahora, Canal Historia ha dado un paso más y regresa con su programa La última cena, en la que grandes personalidades del mundo de la gastronomía reinterpretan los platos que se consumieron en aquella bíblica ocasión, reconvirtiéndolos al siglo XXI.

Este año Canal Historia cuenta con la participación de Diego Guerrero -chef con 2 estrellas Michelin con su restaurante DSTAgE- que realiza una propuesta en la que cada plato nace de una simbología y emplea ingredientes que remiten a ese momento histórico, tratados y elaborados con su concepto de cocina. La nueva edición se emitirá el 26 de marzo a las 22:00 h.

Canal Historia comenzó a proponer su particular Última Cena en 2012 y desde entonces figuras reconocidas como Dabiz Muñoz, Paco Roncero, Ramón Freixa, Roberto Ruíz, David García, Fernando Canales, María Sandoval, Quique Dacosta, Ángel León, Francis Paniego y María Marte han hecho su versión particular.

La cena que propone Guerrero está compuesta por un entrante llamado El beso de judas, una roca de sal del Himalaya sobre se dispone una quisquilla de Motril muy poco tratada. «Lo que nos gustaba es el gesto de comerlo, porque paradójicamente hay que «besar» la roca para comerse la quisquilla».

Pan Viejo con Anchoa es el siguiente plato. es un «pan ácimo, que es el pan que, según la tradición judía, se debe comer en Pascua». Este pan sin levadura es acompañado por una anchoa.

Tomate Garum es lo que sigue. «El Garum es uno de los aderezos más antiguos que existen, proveniente de la antigua Roma, está elaborado con vísceras de pescado fermentadas en ánforas. Acompañaba y condimentaba las comidas de la época e incluso se usaba como medicina. Se le conoce como «La Salsa de los Romanos»», explica el chef Diego Guerrero.

Anguila Ahumada con Pollo Asado es el principal de esta cena. «Hemos intentado hacer un mar y montaña con un pescado de agua dulce como es la anguila, que como se documenta se consumió en la cena, y el pollo, un ingrediente humilde», dice el cocinero.

Y llegamos al cordero. Con todo el respeto, el chef explica: «Hemos conseguido encontrar lo que buscábamos, que era hablar de quizá el hito más importante de esa cena, el que se sigue repitiendo a día de hoy en la eucaristía, que es la comunión».

Así, ha creado una suerte de «‘ostia de comunión» hecha con la piel del cordero que simboliza ese momento», dice.

El postre es Pan con chocolate. «Es una elaboración cuyos ingredientes han sido consumidos desde la antigüedad como la cebada, originario de la zona de Israel; o la algarroba, un fruto procedente del cultivo tradicional del litoral mediterráneo», asegura Guerrero.

Estándar