Maltratos Familiares

“Le Advertí Dos Veces”: Decapitó A Su Mujer Y Cargó La Cabeza Hasta La Comisaría

noticias-insolitasINDIA (Redacción) – Un hombre decapitó a su esposa con una espada y luego caminó ocho kilómetros con la cabeza a cuestas para entregarse en la comisaría.

“Le advertí dos veces”, fueron algunas de las palabras que el marido de la víctima pronunció cuando fue a entregarse a la comisaría luego de asesinar a su mujer con una espada. Ante los agentes aseguró, además, que mató a su mujer por una infidelidad.

El asesino es un campesino de la localidad india de Dhareli, que mató a su mujer y se entregó a la Policía, según informó el periódico “The Sun”. El nombre del asesino es Narayan Singh y tiene 38 años. El agresor descubrió a su esposa Sarita con otro hombre y le cortó la cabeza con una espada en un ataque de rabia el pasado 31 de enero. Algunos vecinos de la pareja también señalaron al hombre como el asesino.

Luego de cometer el crimen, caminó 8 kilómetros con la cabeza de su mujer en la mano. La llevó hasta la comisaría para finalmente, entregarse y confesar. “Le advertí dos veces. Mi esposa había roto mi confianza y por esto la decapité”, le dijo el asesino a todo el que le preguntó por su aberrante crimen en contra de su mujer.

Singh dijo que ya había descubierto a su mujer en otra situación similar de infidelidad, pero que se lo perdonó con la “advertencia de consecuencias graves” en caso de repetirse otro episodio. Al encontrarla nuevamente engañándolo, el esposo asesino la atacó con una espada y cortó su cabeza para llevarla como prueba. Quedó detenido.

Estándar
Sucesos

Asaltó Un Banco, Esperó Sentado A Que Lo Detuvieran Y Confesó: “Prefiero Estar Detenido A Vivir Con Mi Esposa”

noticias-insolitasEran los primeros días de septiembre de 2016 y Lawrence John Ripple se mostraba cansado. Ya no quería seguir discutiendo una y otra vez con su esposa. Pero esta vez era diferente. Estaba dispuesto a ir más allá de la imaginación de ambos. Tomó un bolígrafo y escribió una nota: “Tengo una pistola, deme el dinero”. Se lo mostró y le dijo: “Voy a asaltar a un banco”.

Su esposa -cuyo nombre no trascendió- no creyó que fuera a hacer algo semejante y se quedó en su vivienda, esperando que regrese. Pero Ripple jamás regresó. En cambio, recibió un llamado telefónico para avisarle que había sido detenido por asaltar un banco.

Ese día, el hombre de 70 años de Kansas City, se dirigió a la sucursal del Bank of Labor en el 756 de la Avenida Minnesota, a tan solo una manzana del cuartel policial. Se acercó a uno de los empleados y le mostró la nota, en silencio. En la caja tenía 2.924 dólares que se los dio al inesperado asaltante, quien en lugar de huir sorprendió al resto de los presentes.

Ripple se sentó en uno de los bancos del banco y esperó, cruzado de brazos con el botín junto a él y sin ningún arma que amenazara a nadie. Un guardia de seguridad se le acercó, lentamente. El impensado ladrón se entregó: “Soy el hombre que está buscando”, le dijo. El desconcertado custodio tomó de vuelta el dinero robado y lo detuvo hasta que llegaran los oficiales del Departamento de Policía de Kansas.

Cuando fue interrogado por agentes del FBI, Ripple les contó lo que esa mañana había sucedido y les confesó que no quería volver con su esposa. “No quiero vivir más esa situación”, les relató, aceptado el delito que había cometido.

A los pocos días el hombre quedó en libertad bajo fianza. Este lunes fue acompañado por su esposa a la corte donde escucharía los cargos que pesan en su contra. “¿Cómo se declara?”, le preguntó el juez al hombre, a quien su esposa miraba fijamente desde el sector del público. “Culpable”, respondió. No quería volver con su mujer. En las próximas semanas se conocerá la sentencia.

Estándar
Tecnología

Tres Años De Cárcel Por Vender A Su Hija Para Comprar Un IPhone

noticias insolitasUn hombre ha sido condenado en China a una pena de tres años de prisión después de vender online a su hija de 18 días para poder comprar un iPhone.

El encarcelado, llamado A Duan, encontró a un comprador para su bebé en la red social QQ que estaba dispuesto a pagar hasta 23.000 yuanes -cerca de 3.300 euros- por la niña, según recoge el diario británico Independent.

Fue el propio comprador el que se entregó a la policía justo después de hacerse con la bebé.

La madre de la niña, según recoge la investigación, trabajaba en varios empleos a jornada partida, mientras el padre pasaba la mayor parte de su tiempo en cibercafés. Ambos tenían 19 años cuando ella tuvo un embarazo no deseado.

La sentencia recoge que el padre “tenía intenciones de adquirir un iPhone y una moto” con los beneficios. El acusado declaró a la policía que él mismo “era adoptado”.

“Mucha gente de mi ciudad natal manda a sus hijos a otra gente para que los cuide. Realmente, no sabía que era ilegal”, explicó.

Estándar
Mundo Penitenciario

Un Preso Se Escapó Cuando Pasaba Por Un Prostíbulo

noticias insolitasINDIA.- Existe mil formas de las cuales un preso puede burlar a sus guardias y escapar. Pero como lo hizo un muchacho en India, es difícil.

Cuatro policías trasladan a un preso de la cárcel al hospital zonal. Pero antes de cumplir con sus tareas, los policías decidieron dar un paseo por Asansol (Bengala Occidental), ciudad situada a 200 km del hospital, célebre por sus prostíbulos. Paseo al que el preso accedió sin ofrecer ningún tipo de resistencia.

Los policías vestidos de civil, pero armados, fueron detenidos en el prostíbulo en estado de ebriedad, ante un operativo llevado a cabo por la policía local, en un operativo antiprostitucion. En medio de la confusión de los uniformados, el preso aprovecho y se escapó.

Los policías terminaron detenidos y tuvieron que rendir explicaciones de lo que había sucedido.

El preso se mantuvo sobrio y después de unas horas de paseo se presentó en la cárcel de Koderma, donde explicó, para asombro del director de la cárcel, que la detención de sus custodios en el prostíbulo le había impedido llegar al hospital.

Dentro de los presos que vuelven a la cárcel, también podemos encontrar el caso del reo que se escapó para ir al dentista, ya que no aguantaba más del dolor de muela. Una vez curado volvió y se entregó.

Los cuatro policías que acompañaban al preso fueron suspendidos de sus funciones, el preso mucho más relajado, después de su salida, fue llevado nuevamente al hospital.

Estándar