Mundo Penitenciario

Un Preso Se Corta Las Orejas Para Comérselas En La Cárcel De Badajoz

Un preso andaluz de 30 años se cortó este sábado ambas orejas para comérselas en la prisión de Badajoz, donde cumple condena. Los hechos ocurrieron a las diez de la mañana. El recluso utilizó una cuchilla adherida a un plástico a modo de cuchillo y con ese instrumento se las seccionó, según han informado la Asociación Profesional de Funcionarios Penitenciarios (APFP) y la de Tu Abandono Me puede Matar (TAMPM).

Muy alterado, tuvo que ser reducido por los funcionarios. Los cortes le provocaron una gran hemorragia, por lo que perdió el conocimiento. Los trabajadores del penal y los servicios médicos de centro le atendieron de inmediato y fue trasladado hasta el hospital de la provincia. Ingresó en la unidad de Psiquiatría en contra de su voluntad. Al parecer, el recluso sufre patologías mentales. Además, ha protagonizado varios antecedentes de autolesión sin llegar a la gravedad de este último episodio.

Desde APFP han destacado la respuesta inmediata de los funcionarios ante el gravísimo suceso. Por su parte desde TAMPM han puesto el acento el incremento de población reclusa con problemas psiquiátricos y la escasez de especialistas, circunstancias que provocan incidentes.

Estándar
Salud

Aberrante: Una Mujer Mató A Su Hijo Por Tener Las Orejas Demasiado Grandes

noticias insolitasTURQUÍA.- Las autoridades turcas analizan la muerte de un niño de 10 años a manos de su madre en un hospital de Ankara.

Al parecer, Nuray Sacan, principal sospechosa del homicidio, estranguló al pequeño porque aseguraba que sus enormes orejas estaban arruinando su vida.

Según publica el diario Mirror, Sacan había pagado una operación de cirugía estética en el hospital Gazi de Ankara para modificar el tamaño de las orejas de su pequeño pero no quedó nada satisfecha con los resultados, algo que comunicó de inmediato a los cirujanos allí presentes. Con la situación tal y como estaba, la mujer metió a su hijo en el baño y lo asfixió con su propia bufanda.

Sacan fue sorprendida cuando huía del hospital en su coche pero en plena fuga impactó contra otro vehículo. Una vez llegada la policía al lugar de la colisión, la mujer confesó el asesinato.

«Sus orejas se habían vuelto aún más grandes tras la operación. Estaba horrible y se habría sentido aún más avergonzado delante de sus amigos. Lo hice para que no tuviera que pasar por tal situación», asegura Nuray Sacan a los medios locales.

La mujer había decidido pagar la operación porque su hijo había sufrido años de acoso y burlas debido al tamaño de sus orejas.

Desde el hospital Gazi donde se intervino quirúrgicamente al pequeño de 10 años aseguran que la operación salió bien y que el niño debía ir a casa porque los resultados tardarían unos cuantos días en verse. Sin embargo, la madre no quiso esperar y acabó con su vida de la forma más cruel.

Estándar