Empleo, Salud

Una Veterinaria Salva A Una Niña De Dos Años Atacada Brutalmente Por Un Perro: «Todavía Estoy Impactada»

El pasado viernes a mediodía una niña de dos años, Fatou, iba por la calle de la mano de su madre en la localidad de Ceutí, en Murcia, cuando de repente un perro se abalanzó sobre ella y la mordió y arrastró varios metros por la vía.

En las imágenes de una cámara de seguridad de un local cercano se puede ver cómo la madre intenta desesperadamente agarrar a la pequeña, pero el animal, un american stafford – catalogado como perro potencialmente peligroso-, se resistía arrastrando a la pequeña por el suelo y mordiéndola.

A los pocos segundos apareció la dueña de una clínica veterinaria cercana, Fátima Peláez, y al comprobar lo que estaba sucediendo le metió la mano en la boca al animal para que soltase a la pequeña. «Vi que lo que tenía el perro en la boca era una niña y que la estaba zarandeando como a un pelele», cuenta la veterinaria a La Opinión de Murcia.

El dueño del animal también intentó pararlo, pero no tuvo éxito. «Yo traté de darle con una zapatilla para ver si llamaba su atención, pero pensé que no lo estaba haciendo bien. Mi reacción instintiva fue meterle la mano en la boca para abrírsela para que soltara a la niña», relata Peláez.

Afortunadamente tanto la niña como la madre se encuentran bien, aunque el accidente será difícil de olvidar: «La cara de pánico y horror de la madre y de la niña. Esa imagen no la he podido borrar de mi cabeza, todavía estoy impactada», termina la veterinaria.

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Biología, Empleo

Una Gata Callejera Lleva A Sus Tres Crías Enfermas A Una Clínica Veterinaria Y Los Sanitarios Acaban Ayudándolas

En muchas ocasiones, los animales demuestran tener un sentido extra que les permite reconocer problemas que los humanos no consiguen ver. Esto fue lo que ocurrió con una gatita que, sin haber estudiado la carrera de medicina, supo que algo raro les ocurría a sus cachorros al ver que no podían abrir los ojos por sí mismos.

La felina cogió a sus tres bebés enfermos del cuello y los llevó a una clínica veterinaria para que fueran examinados. Una vez llegó al establecimiento médico, la gata comenzó a maullar insistentemente pidiendo ayuda sin parar.

Así, consiguió llamar la atención de los sanitarios que, sin dudarlo, echaron un vistazo a los pequeños y vieron que sus ojos estaban infectados. Las crías recibieron el tratamiento que les correspondía y, después de echarles unas gotas, finalmente lograron abrir los ojos.

Uno de los empleados explicó que la gata no era desconocida en la clínica. El animal vivía en una calle cercana y el personal solía darle agua y comida. Sin embargo, no tenían constancia de que hacía poco que había tenido crías. Según los testimonios, esta era la primera vez que el animal se acercaba al establecimiento en busca de asistencia médica.

Tras haberles brindado la ayuda médica que precisaban, el personal veterinario avisó a los servicios locales, quienes se ocuparon de los cuidados de la familia felina y comenzaron el proceso de adopción.

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